Bacalao encebollado con pimientos del piquillo

Otra receta de uno de nuestros pescados favoritos, si bien no es fácil competir con el delicioso bacalao al pil pil que les compartimos a comienzos del mes de abril, estamos seguros que os encantará esta sencilla preparación que también realza los sabores de este fantástico pescado.

Ingredientes:

Para el bacalao encebollado:

  • 400 g de bacalao fresco o desalado
  • 450 g de cebolla (3 unidades medianas)
  • 2 dientes de ajo
  • 35 ml de aceite de oliva virgen extra (6 cucharadas soperas)
  • Sal

Para los pimientos del piquillo confitados:

  • 250 g de pimientos del piquillo y su liquido de conservación
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de café de azúcar
  • 25 ml de aceite de oliva virgen extra (4 cucharadas soperas)
  • Vinagre de jerez (Unas gotas)
  • Sal

Elaboración:

Ya tendremos listo nuestro lomo de bacalao fresco o desalado. Reservamos.

Cortamos la cebolla en pluma fina y dejamos en una sartén con el aceite, los dos dientes de ajo (enteros y sin pelar) y una pizca de sal. Para que caramelice debe estar entre 55 y 60 minutos a fuego lento.

En otra sartén freímos el diente de ajo laminado en aceite de oliva, cuando empiece a dorarse y sin llegar a quemarse incorporamos los pimientos de piquillo con el jugo de su conserva, el azúcar y las gotas de vinagre de jerez. Dejamos confitar durante 40 minutos. Reservamos.

Una vez la cebolla haya caramelizado, apartamos la cebolla hacia los bordes de la sertén e incorporamos los lomos de bacalao con la piel hacia abajo y dejamos la sartén tapada durante 7 minutos. En este tiempo el bacalao ya estará hecho y sus lascas se podrán separar con facilidad. Retiramos el bacalao y reservamos.

Montamos el plato con una cama de pimientos, colocamos encima la cebolla caramelizada, el lomo de bacalao con la piel hacia abajo y coronamos con un diente de ajo de los que se han hecho junto con la cebolla.

Saldrán dos raciones, con ésta preparación simple, y con pocos ingredientes, vais a disfrutar de lo lindo.

 

 

 

Buñuelos de acelga

Hoy les dejamos una receta rápida para preparar con esas acelgas que tienes en casa y no sabes que hacer con ellas, te pueden haber sobrado de alguna otra preparación como un potaje de vigilia o llegaron ahí con muy buenas intenciones y no has tenido el tiempo de elaborar una receta con ellas.

Ingredientes:

  • 200 g de acelgas
  • 120 g de cebolla (1 unidad pequeña)
  • 50 g de harina
  • 50 g de tocineta ahumada ó bacon
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo
  • 20 ml de aceite de oliva
  • Sal

Elaboración:

Picamos la cebolla y la tocineta y la pochamos. Escurrimos el aceite y reservamos en un bol.

Escaldamos las acelgas durante 4 minutos, escurrimos, secamos bien y las picamos finamente a cuchillo. Incorporamos al bol.

Añadimos la harina y la levadura en polvo y mezclamos bien. Por último batimos el huevo y lo incorporamos a la mezcla.

Formamos bolitas y freímos en tandas cuatro a cinco buñuelos. Dejamos dorar, retiramos del aceite y colocamos sobre papel absorbente para evitar el exceso de grasa.

Una receta sencilla que recomendamos para una cena rápida o para un aperitivo. A disfrutar familia.

 

Rack de Cordero con mostaza y hierbas provenzales

El cordero es una de las carnes que más agradecen el paso por el horno, hemos preparado este costillar con mostaza y hierbas provenzales combinando perfectamente con los delicados sabores de la carne. Si mantenemos la humedad y somos pacientes con los tiempos el resultado será el de una carne jugosa que se separa del hueso con los dedos.

Ingredientes:

  • 830 g de rack (costillar o carré) de cordero
  • 300 g de cebolla junca (Usaremos ajos tiernos o cebolleta en España)
  • 600 g de papa pastusa
  • 300 g de papa criolla
  • 2 cucharaditas de mostaza de dijon
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 y 1/2 cucharaditas de hierbas provenzales
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1/2 cucharadita de estragón
  • Pimienta negra
  • Agua
  • Sal

Elaboración:

Pelamos y costamos la papa pastusa en rodajas de 1 cm de grosor, cortamos sin pelar las papas criollas en mitades. ponemos en el fondo de una bandeja o cazuela de barro apta para horno. Cortamos la cebolla junca en tallos largos y colocamos junto a la papa en la bandeja de horno. Salpimentamos y echamos un chorrito (20 ml) de aceite de oliva. Se pueden poner unos dientes de ajo enteros distribuidos por el fondo de la bandeja y darán un toque excelente.

Por otro lado mezclamos bien la mostaza, las hierbas provenzales, la mitad del aceite de oliva (20 ml), el orégano y el estragón, pimienta negra recién molida y sal. Embadurnamos con este aliño el costillar de cordero y dejamos que se impregnen los sabores 30 minutos. La elección de las hierbas puede cambiar tanto en proporción como en las que vayamos a utilizar, nosotros hemos optado por las que más nos gustan.

Precalentamos el horno a 180°C durante 10 minutos, colocamos sobre la cama de patatas y cebolla el cordero con la piel hacia abajo, colocamos 500 ml de agua en el fondo de la bandeja. Horneamos durante 45 minutos y damos la vuelta para hornear durante una hora más con la piel hacia arriba. Si tienes un horno de gas de los cuales sólo tiene la opción de llama en su parte inferior y gratinado, terminamos con 5-10 minutos de gratinado.

Durante el tiempo de cocción vigilamos que no se agote el agua del fondo de la bandeja por evaporación, agregando más si fuera necesario.

Servimos y disfrutamos de este exquisito plato.

 

Espagueti a la carbonara

Hoy les dejamos una sencilla receta que profanamos con cierta asiduidad en las cocinas españolas y mundiales, luego nos quejamos de que echen chorizo a la paella. Se trata de una auténtica carbonara y, con esto, nos estrenamos con las recetas de pasta.

Ingredientes:

  • 230 g de pasta seca (Nosotros hemos usado Spaghettoni n°7 de Barilla)
  • 100 g de queso pecorino o queso de oveja curado
  • 100 g de tocineta ahumada (Si no encontramos guanciale)
  • 3 huevos (dos yemas y un huevo con casi toda la clara)
  • Pimienta negra
  • Sal

Elaboración:

Ponemos a cocer la pasta según las indicaciones del fabricante, con abundante agua y sal. Debe ser pasta seca y no fresca, ya que es mucho mejor para esta receta, debemos indicar que la pasta fresca no necesariamente es mejor que la pasta seca. Cada una de ellas es indicada según sea la preparación.

Batimos las yemas y los huevos en un bol grande y lo mezclamos junto con el queso rallado con la parte fina del rallador, debe quedar como arena y no como lascas o láminas de queso. Incorporamos bien y añadimos abundante pimienta negra recién molida. Reservamos.

Podremos usar queso pecorino, parmesano o queso de oveja curado. También la mezcla de éstos.

En una sartén con unas gotas de aceite colocamos la tocineta ahumada y doramos a fuego lento hasta que quede bien dorada. Si usamos guanciale (que es lo propio) no necesitaremos incorporar aceite ya que la propia grasa del producto será suficiente. Reservamos.

Una vez cocida la pasta la escurrimos en un colador y la incorporamos inmediatamente en el bol donde tenemos la mezcla de queso y huevo. Mezclamos bien para que toda la pasta quede cubierta, sin cuajarse el huevo y sin quedar huevo líquido en el fondo. Incorporamos la tocineta ahumada y servimos inmediatamente.

Una preparación deliciosa que nos debe alejar de la cebolla y la nata que desvirtúan el resultado.

Con las cantidades indicadas tendremos cantidad para dos raciones.

Ajiaco Bogotano

Con nuestra primera receta criolla (Lengua de ternera en salsa criolla), manifestamos nuestro interés de enriquecer nuestra cocina con platos tradicionales de la gastronomía colombiana. Sabemos que al respecto hemos estado un poco ausentes, pero seguimos fieles a nuestro propósito, así que hoy queremos dejarles nuestra preparación de Ajiaco Bogotano, una receta que hemos acogido con amor porque viene de casa, de las enseñanzas de la abuela, es por esto que con esta entrada queremos rendir homenaje y agradecimiento a mi abuela Isabel, nuestra Chavela, quién nos ha dejado impreso en el corazón el sabor de las recetas preparadas con amor.

Ingredientes

Para dos (2) personas

  • 3 papas pastusas medianas
  • 3 papas sabaneras medianas
  • 5 papas criollas grandes
  • 1 mazorca grande
  • 3 ramas de cebolla larga/junca
  • 4 dientes de ajo triturados
  • 1 ramo de guascas frescas
  • 2 ramitas de cilantro
  • 2 piernas o contramuslos de pollo

Elaboración

En una olla vacía (aún sin agua) colocar los ingredientes de la siguiente manera:

  1. Las papas pastusa y sabanera peladas y cortadas en cubos medianos (si se desea también se pueden colocar trozos astillados, que es ese corte que usan las mamás o abuelas en el que van desprendiendo con el cuchillo los trozos de la papa).
  2. La papa criolla pelada y cortada en rodajas (en este caso es mejor manejar rodajas no tan gruesas para que la papa se deshaga con facilidad, ya que esta es la que le da el color y espesor característico al Ajiaco).
  3. Las ramas de cebolla junca limpias y divididas en dos trozos
  4. La mazorca cortada en cuatro trozos (si se desea, esta se puede pre-cocer en olla a presión durante 20 min y luego se puede incorporar con los demás ingredientes del ajiaco).
  5. Los dientes de ajo macerados con algo de sal
  6. El ramo completo de guascas desinfectadas y lavadas, dejando las hojas y un poco de su tallo (si no se llegan a conseguir las guascas frescas, se pueden usar deshidratadas usando mas o menos una cantidad equivalente a dos cucharadas soperas).
  7. Las dos ramitas de cilantro enteras y previamente desinfectadas y lavadas
  8. El pollo sin piel y sin excesos de grasa

Puestos los ingredientes en la olla se debe agregar agua hasta apenas cubrir bien los sólidos, en este punto no se debe exagerar con el agua o sino no se consigue el espeso deseado, es mejor agregar agua luego si se requiere.

El espesor ideal debe ser ligero pero tampoco como un caldo claro, se debe apreciar una textura como arenosa porque el espesor lo darán las papas (criolla y pastusa) que se van deshaciendo.

La olla se debe colocar en cocción a fuego medio. El tiempo de cocción total del plato lo dará la papa criolla la cual debe quedar completamente disuelta, es decir que durante la cocción se debe remover la sopa para ir verificando si la papá criolla se va deshaciendo, en cuanto no se aprecien mas trozos de la papa criolla se debe verificar el punto de sal así como la dureza de la demás papa y la mazorca, para ver si se debe dejar más tiempo en cocción. Por nuestra experiencia, recomendamos dejarlo por 10 o 15 min más al fuego.

Para el pollo, la cocción lleva otro punto, como todo va junto, recomendamos estar atentos cuando empiece a hervir la sopa y allí contabilizar unos 25 min aproximadamente, cumplido este tiempo retiramos el pollo en un plato aparte, y luego se pone de nuevo a calentar en el ajiaco cuando ya se esté terminando su preparación (10 min antes). Esto se hace para que el pollo no quede seco y sobre cocido y se sienta más bien suave.

Cuando ya esté terminando la cocción del ajiaco, se deben retirar las ramas de cebolla, el cilantro y las guascas (si se usan guascas dehidratadas, estas vienen como en pequeñas hojitas muy desemenuzadas, entonces ellas si que van a quedar dentro de la sopa, pero esto no será problema).

Listo nuestro ajiaco servimos en plato hondo junto con un trozo de mazorca y una presa de pollo, se debe acompañar con crema de leche, alcaparras y una rodaja de aguacate (opcional), para que la experiencia del Ajiaco Bogotano sea auténtica y completa.

NOTA: en mi casa el ajiaco siempre se hizo con presa entera de pollo y a nosotros nos encanta así, pero si se desea se puede usar pechuga de pollo para luego desmenuzarla y servirla así en el emplatado final. En este caso la pechuga se debe retirar pasados unos 40 min aproximadamente, luego de empezado a hervir el Ajiaco, se retira, se deja enfriar y se desmenuzada. Para servir se pone la sopa junto con la mazorca y luego sobre esta se pone un puñado de la pechuga desmenuzada.

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Potaje de vigilia

Ya saben que nos encantan las legumbres y después del éxito de nuestra receta de verdinas con gambas y alcachofas les compartimos otra receta que combina las legumbres con productos del mar, nuestro potaje de vigilia.

Ingredientes:

  • 250 g de garbanzos
  • 125 g de acelgas
  • 125 g de lomo bacalao fresco o desalado
  • 120 g de cebolla (1 unidad pequeña)
  • 125 g de tomate (1 ud)
  • 5 g de ajo (1 diente)
  • 2 huevos
  • 1 rebanada de pan tostado
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharada sopera de vinagre de jerez
  • 40 ml de aceite de oliva virgen
  • Sal

Elaboración:

Ponemos los garbanzos en remojo en agua fría desde la víspera. Escurrimos y lavamos bien. Ponemos agua a calentar en la olla exprés con una pizca de sal. Una vez hierva añadimos los garbanzos, cerramos y contamos 30 minutos a partir de que la válvula comience a dar vueltas o vuestra moderna olla haga lo propio.

Preparamos un sofrito. Picamos la cebolla y el ajo, pochamos con el aceite de oliva durante 10 minutos, incorporamos el tomate y una pizca de sal y dejamos otros 10 minutos adicionales. Reservamos.

Cocemos dos huevos durante 10 minutos en agua hirviendo, pasamos a agua fría, pelamos y reservamos separando las claras de las yemas.

Ponemos a hervir los garbanzos con un dedo del agua de cocción por encima de los mismos.

Añadimos inmediatamente las acelgas troceadas y dejamos cocer durante 5 minutos.

Incorporamos el sofrito a los garbanzos y dejamos cocer otros 5 minutos.

Preparamos un majado con la rebanada de pan tostado, las yemas de los huevos, el comino, el pimentón y la cucharada de vinagre de jerez. Incorporamos a los garbanzos y dejamos cocer otros 5 minutos más.

En este momento añadimos el lomo entero de bacalao y lo cocinamos junto a los garbanzos por 5 minutos, retiramos y reservamos para emplatar. Rectificamos de sal los garbanzos.

Servimos inmediatamente. Colocamos en cada plato 3 cazos de garbanzos, decorando con pedacitos de clara y lascas de bacalao.

Con las cantidades de la receta da para 2 raciones generosas o tres raciones.

 

 

Tarta de queso

Tras experimentar con el método de la prueba y el error, en Izar hemos encontrado la fórmula de tarta de queso que más nos gusta. Buscamos muchas recetas y al final ajustando el azúcar a la baja y la crema de leche o nata al alza conseguimos un resultado que merece ser compartido. Lo empezamos haciendo sin base de galleta, finalmente creemos que con base queda mejor y, así, evitamos que llamen flan a nuestra tarta. Es nuestro primer postre publicado y hemos querido que todos lo puedan hacer y disfrutar en casa.

Ingredientes:

Para la base:

  • 200 g de galletas de leche (Colombia) ó galletas maría (España)
  • 120 g de mantequilla

Para la tarta:

  • 460 g de crema de queso o queso crema
  • 200 g de crema de leche (Colombia) ó nata para cocinar (España)
  • 100 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 1 cucharada de postre de harina

Elaboración:

Para la base:

Trituramos las galletas con ayuda de un mortero o un procesador de alimentos. Calentamos a fuego mínimo la mantequilla en un caldero hasta que se derrita e incorporamos la galleta triturada de removiendo con una cuchara hasta que quede una mezcla homogénea.

Disponemos la preparación anterior en la base del molde donde vamos a hornear la tarta de queso y prensamos creando una capa de unos 3-5 mm de espesor.

Horneamos a 180°C durante 10 minutos.

Para la tarta:

Batimos los huevos y añadimos el azúcar mezclando bien sin incorporar aire en exceso, añadimos el queso y seguimos homogeneizando con un batidor de alambre. Finalmente añadimos la crema de leche y la cucharada de postre de harina.

Vertemos la mezcla anterior sobre la base de galleta previamente horneada y llevamos al horno a 180°C por 40 minutos, con la opción del ventilador.

En nuestro caso la preparamos en un horno de gas que sólo tiene la opción de temperatura y gratinar. Lo dejamos 35 minutos a 200°C y 10 minutos a gratinar. Con estos tiempos nos quedó bien cuajada.

En función del horno tendremos que jugar con tiempos y temperaturas en búsqueda de la consistencia que más nos guste.

Si queremos una base de galleta más fina, podemos poner 120 g de galleta y 72 g de mantequilla.

Verdinas con gambas y alcachofas

Los granos nos encantan y sí hablamos de verdinas estamos hablando de palabras mayores. Su delicadeza y su mantecosidad hacen de esta receta una de nuestras favoritas junto a la fabada asturiana.

Ingredientes:

  • 250 g de verdinas
  • 350 g de gambas congeladas
  • 230 g de puerro (1 unidad mediana)
  • 90 g de pimiento rojo (1/2 pimiento) ó uno verde (tipo italiano)
  • 5 g de ajo (1 diente de ajo grande o dos medianos)
  • 240 g de alcachofa (1 unidad)
  • 150 ml de vino blanco (Nosotros usamos Albariño)
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Perejil

Elaboración:

Dejamos las verdinas en remojo desde la víspera. El remojo no debe ser por menos de 10 horas y debe hacerse con agua fría.

Picamos en brunoise el puerro y el medio pimiento. Nosotros hemos usado pimiento rojo (pimentón en Colombia), pero se puede usar medio pimiento verde o un pimiento italiano verde y también queda fantástico.

Ponemos a cocer las verdinas (habremos desechado el agua de remojo) con el pimiento, el puerro, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal. Comenzaremos con el fuego alto hasta que rompa a hervir y después bajaremos a fuego medio. Durante el proceso de cocción asustaremos las verdinas tres veces, esto es, incorporar un chorrito de agua fria para romper el hervor. Dejamos cocer durante dos horas, si se secan incorporamos agua caliente.

Mientras se cuecen las verdinas, picamos finamente el ajo, ponemos en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva y antes de que lleguen a dorarse salteamos las gambas, añadimos el vino blanco y el perejil y reducimos. Reservamos las gambas e incorporamos el ajillo preparado a la olla donde están cociendo las verdinas. Esto se puede hacer en cualquier momento de la cocción a partir de la media hora.

Finalmente limpiamos y cortamos en finas láminas las alcachofas. Freímos en abundante aceite y salamos. Reservamos.

Antes (10 minutos) de terminar la cocción de las verdinas rectificamos de sal.

Se sirve en un plato hondo y ancho una base de verdinas decorando con las alcachofas y las gambas al gusto. La receta tiene las cantidades calculadas para dos personas, si somos más sólo tenemos que ampliar proporcionalmente las mismas.

Esperamos que disfruten de ésta fantástica receta.

Fabada Asturiana

La sencillez de la fabada asturiana deja toda la responsabilidad de su correcta preparación a la calidad de los ingredientes. Por eso es bueno disponer de unas buenas fabes y unos buenos embutidos asturianos, el resto es paciencia y respeto por el producto. Nosotros le añadimos un poco de zanahoria y puerro bien picadito para que le dé un toque al caldo, también un hueso de jamón. Ambos añadidos son opcionales como se indicará en la receta pero totalmente recomendables.

Ingredientes:

  • 500 g de fabes asturianas
  • 250 g de cebolla (1 unidad)
  • 4 dientes de ajo
  • 200 g de chorizo ahumado
  • 200 g de morcilla ahumada
  • 200 g de panceta curada
  • 100 g de hueso de jamón (1 pedazo)
  • 2 hojas de laurel
  • 150 g de puerro (1 ud pequeña)
  • 150 g de zanahoria (1 ud pequeña)
  • 40 ml de aceite de oliva

Elaboración:

La noche anterior ponemos en un bol grande nuestras fabes en remojo, con mucha agua ya que crecen bastante.

Cortamos la zanahoria y el puerro en Brunoise.

Colocamos a hervir en una olla ancha y honda las fabes con los dientes de ajo, la cebolla entera, las hojas de laurel, el puerro, la zanahoria y el aceite de oliva. Una vez rompa a hervir incorporamos un chorrito de agua fria para romper la ebullición. Repetimos este proceso, que se conoce como «asustar las fabes», tres veces.

Una vez hemos asustado las fabes añadimos el chorizo ahumado, la morcilla ahumada, la panceta curada y el hueso de jamón.

Dejamos cocer a fuego lento de 3 horas a 3 horas y media, vigilando que no se queden secas, en tal caso añadiremos agua caliente. Desespumamos si hiciera falta y al final de la cocción rectificamos de sal. No añadiremos sal hasta el final ya que los embutidos utilizados aportan un alto grado de salinidad y correríamos el riesgo de pasarnos de sal.

Repartimos las carnes en cada plato y vamos sirviendo las fabes encima, tal y como se indica en las fotos.

Bacalao al pil pil

Otra sencilla receta que a veces no nos atrevemos a preparar en los hogares por la sensación de que va a ser difícil encontrar el punto a la salsa. Hoy les ayudaremos con algunos consejos y trucos para que ésta receta sea incluida habitualmente en las preparaciones de nuestros hogares.

Ingredientes:

  • 500 g de lomo de Bacalao (con piel y sin espinas)
  • 15 g (5 dientes) de ajo
  • 200 ml de aceite de oliva
  • 2 guindillas
  • Sal

Elaboración:

Pelamos y cortamos en láminas los dientes de ajo.

Cortamos el bacalao en dos porciones de 250 g cada una, son porciones individuales, si somos más de dos personas debemos multiplicar las cantidades proporcionalmente.

Calentamos en una olla ancha y alta el aceite y freimos a fuego medio bajo las láminas de ajo hasta que estén doradas pero sin quemarse. Retiramos y reservamos. Añadimos las guindillas con el fuego apagado y dejamos infusionar durante 10 minutos. En nuestro caso no teníamos guindillas, ni cayenas que pueden ser un buen sustituto, entonces usamos peperoncino para infusionar pero después no lo añadimos en el emplatado. En el caso de guindilla o cayena cada plato debería ser coronado con una de ellas.

Una vez infusionado el aceite lo colamos y calentamos a fuego lento, dejamos confitar el bacalao 4 minutos por cada lado empezando por el lado de la piel. Veremos como van saliendo esferas amorfas de gelatina que después nos ayudarán a formar el pil pil. Movemos el caldero en vaivenes circulares durante el proceso. Finalizado el tiempo retiramos los lomos de bacalao y reservamos. es hora de montar el pil pil con ayuda de un colador, como en letra tiene su complejidad explicarlo les dejamos éste enlace de Canal Cándido en Youtube para que tengan una idea de como hacerlo. Una vez tenemos listo el pil pil sólo queda calentar nuestros lomos de bacalao junto al mismo.

servimos cada lomo de bacalao con cuatro cucharadas soperas de pil pil y con las láminas de ajo y la guindilla o cayena si la tuvieramos.

Esperamos disfruten de éste maravilloso manjar y nos compartan vuestros resultados e inquietudes.