#IZAR
Izar es un modo de levantarse, es la forma que tenemos de mostrar nuestros sueños sin tener que decir nada, es un caminar mudo y anónimo. Izar surge con la inocencia de la niñez, nace en el descubrimiento temprano de los sabores que serían reforzados durante la juventud. Apreciando cada detalle y sintiendo un desgarrador dolor cuando algún sabor se alejaba, a veces para no volver. Izar busca la pureza con la ambición bien entendida de los que buscan cada día ser mejores seres humanos.
Este proyecto no quiere izar banderas que dividan, quiere levantar los sabores del camino que hemos recorrido y que nos quede por recorrer, es un tributo a todas las personas que forman parte de nuestra vida.
Izar también es la verdadera vocación, la sentida y no impuesta, la que con seguridad saca de cada uno de nosotros lo mejor que tenemos dentro. Es por otro lado una promesa, dos promesas, o la misma hecha a dos personas diferentes. La primera fue en un lecho, en forma de mano sostenida, días antes de despedirnos para siempre con un boceto en la mano. La segunda en un sofá, en forma de abrazo y llanto, contando los días que faltan para que llegue el tiempo en el que no nos despidamos nunca más.
Un día, felices, ya fuimos dos.