La Mulata

Cartagena de Indias, bañada por el mar Caribe y por la historia que habla de épocas donde la épica y los muros la vestían como puerta infranqueable.

Visita: 20/10/2018

La experiencia de Raúl:

La visita a Cartagena de Indias es obligada, por su historia, por su noche, por sus playas que algún día, espero no muy lejano, serán abrazadas por la buena gestión que se merecen y que, a día de hoy, no existe. Pero esta maravillosa ciudad alberga otro tesoro que está a la altura de los ya mencionados. Su gastronomía.

Desde los puestos callejeros hasta los mejores restaurantes situados en hoteles boutique podemos encontrar el placer de los sabores exultantes del caribe colombiano. Al existir muchos establecimientos que permanecen en marcha por el tirón del turismo a pesar de su deficiente calidad, tenemos que saber elegir.

Eso nos pasó a nosotros cuando un buen amigo nos recomendó un agradable y sencillo local que pone en su lugar a la cocina cartagenera. Fue así como acabamos en los brazos de La Mulata.

Pedimos Camarones al ajillo para compartir, aceptables, acompañados de puré de patata. Como platos principales pedimos la tradicional posta cartagenera, en su punto, y mojarra frita. Cabe destacar la calidad del pescado frito, crujiente por fuera y jugoso y fresco en su interior, mantequilla. En Cartagena hay muchos sitios donde se puede degustar un pescado frito, pero sin lugar a dudas el de La Mulata está entre los mejores que se pueden encontrar, acompañado de un delicioso arroz de coco, guacamole y patacones.

Con una botella de vino, agua y café fueron $170.445 pesos colombianos o lo que equivale a 50 euros aproximadamente.

La experiencia de Diana:

Acostumbrada a los menús amplios con ofertas variadas de platos, Mulata me pareció en un primer momento una propuesta un poco escasa en cuanto a la variedad de preparaciones ofrecidas en su carta. Esto de cualquier forma no fue un concepto definitivo pues al degustar algunos de sus platos, queda uno con un buen registro de sabor y de calidad en la preparación, lo que permite en ultimas quedarse con una idea fiel y sin complicaciones de la cocina cartagenera. Mulata es entonces un sitio que sin mucha pretensión permite vivir una agradable experiencia con una muestra moderada y bien lograda de la culinaria local y tradicional.

Como plato principal yo me fui por la posta cartagenera, plato que llevaba tiempo con ganas de probar y la verdad que la visita a este sitio fue el momento acertado para hacerlo. El plato que consta de dos medallones de carne res bañados en una salsa a base de panela, acompañado de patacón, encocado y guacamole, me pareció realmente exquisito, para ser mi primera vez con este, no tengo objeción alguna.

Destaco el hecho de que antes de llevar los platos ordenados nos sirvieron una pequeña taza de lo que parecía ser un sancocho de pescado, pues quienes somos colombianos sabemos que un almuerzo tradicional no escapa de un buen plato de sopa y eso es algo que yo personalmente valoro y disfruto.

Cierro esta reseña destacando el buen servicio que estaba en manos de un grupo de mujeres serviciales, pacientes y trabajadoras, nuestra orden fue tomada con prontitud y los platos llegaron sin mucha espera, a buena temperatura, con una atractiva presentación y como ya lo señale, con un sabor tradicional muy bien logrado.