Volvemos a publicar un postre y, cómo nos ocurre con la tarta de queso, nos fascina su sabor y su textura. Un postre clásico del cual hemos rescatado una de esas recetas que mantienen la esencia de sus sabores y el equilibrio indispensable para poder disfrutarlo. Usaremos también nuestro queso mascarpone que ya sabemos preparar en casa.
Ingredientes:
- 280 ml de café (Nosotros siempre usamos café de origen Colombia)
- 4 cucharadas soperas de buen ron
- 5 yemas de huevo
- 3 claras de huevo
- 150 gramos de azúcar
- 400 gramos de bizcochos (Savoiardi en Italia, Soletilla en España) (*)
- 450 g de queso mascarpone
- 60 gramos de cacao (Usaremos cacao Colombiano)
(*) En Colombia se pueden conseguir en algunos almacenes los Vicenzovo (Matilde Vicenzi). En España se consiguen varias opciones casi en cualquier almacén. No utilicen cualquier tipo de bizcocho para este postre, desde nuestro punto de vista es mejor abstenerse de hacerlo que sustituirlo por cualquier otra cosa.
Elaboración:
Preparamos el café como primer paso ya que necesitaremos que no esté caliente a la hora de utilizarlo. Una vez listo lo mezclamos con el ron y reservamos.
En segundo lugar, en un bol grande, batiremos las yemas de huevo con el azúcar hasta conseguir una mezcla homogénea. Una vez conseguido esto incorporamos el queso mascarpone y vamos mezclando, con ayuda de una espátula o cuchara grande, con movimientos envolventes.
Montamos las claras de huevo y las incorporamos a la preparación anterior, con cuidado para que mantenga la textura esponjosa.
En este punto nuestra mezcla de café y ron ya debe de haber perdido el exceso de calor. Es hora de mojar nuestros bizcochos. Es importante este paso ya que no debemos empapar y mucho menos sumergir los mismos en la mezcla de café. El bizcocho debe quedar entero y lo suficientemente seco para poder absorber la humedad del resto de ingredientes de nuestro postre. Para esto lo que recomendamos es mojarlos con ayuda de una cucharada sopera, distribuyendo sobre cada uno de ellos el contenido de una cuchara colmada.
Finalmente buscaremos un molde apropiado y montaremos del siguiente modo:
- Una capa de bizcochos (sólo una altura)
- Nuestra preparación a base de yemas, azúcar, claras y mascarpone. Cubriendo los bizcochos al menos un centímetro.
- Cacao en polvo (Nosotros hemos utilizado una tableta de chocolate a base de cacao 85% que hemos triturado para que quede con un toque algo más rústico). Se puede utilizar cualquier chocolate con un porcentaje de cacao mayor al 75%, si no nos gusta el amargo del 100%).
- Si nuestro molde es lo suficientemente alto podemos repetir los pasos 1 y 2 tantas veces como consideremos antes de terminar con el cacao. Nosotros lo hemos repetido dos veces.
Finalmente, dejamos reposar en la nevera de un día para otro.
No hemos querido usar Amaretto porque consideramos que con ron queda mucho mejor, no obstante es cuestión de gustos.











