Los calamares encebollados son una gran recompensa para el poco esfuerzo que conlleva su preparación. La mayor parte del tiempo se la lleva la limpieza del calamar, una vez hecho esto sólo hay que tener paciencia y darle el tiempo necesario para conseguir los intensos sabores de éste plato.
Ingredientes:
- 1 Kg de calamares enteros congelados o frescos
- 500 g de cebolla blanca (3 uds medianas)
- 100 g de cebollitas ocañeras
- 3 dientes de ajo
- 80 ml de aceite de oliva virgen extra
- 100 ml de vino blanco
Elaboración:
Cortamos en pluma la cebolla blanca y las pequeñas cebollas ocañeras. Los dientes de ajo los aplastamos levemente y los dejamos enteros con la piel.
En una sartén con el aceite de oliva colocamos las cebollas y los dientes de ajo. Cocinaremos a fuego lento con una pizca de sal durante 1 hora hasta tener la cebolla completamente caramelizada y de un tono ocre.
Este tiempo lo utilizaremos para limpiar los calamares. Nosotros lo hacemos bajo el grifo de agua fría. Debemos separar los tentáculos, y vaciar completamente el calamar de partes blandas y duras. Cortamos y separamos las aletas, cortamos el tubo en anillos de 1 cm de ancho. Separamos el pico de los tentáculos haciendo un corte en un lateral y extrayendo con la mano, retiramos los ojos y cortamos los tentáculos en dos o tres pedazos en cortes verticales dejando la longitud del tentáculo completa.
Para ésta preparación utilizaremos las aletas y todos los anillos salvo el primero (el cual tiene unas muescas duritas) contado desde la boca del tubo.
El primer anillo descartado y los tentáculos los dejaremos para comer como una tapita (Fritura de calamar con mayonesa de alga nori) antes de nuestros calamares encebollados.
Una vez tengamos la cebolla lista y los calamares limpios y troceados, los añadimos a la sartén y removemos durante cinco minutos con una pizca de sal. Finalmente incorporamos el vino blanco y cocinamos durante 12 minutos o hasta que estén tiernos, en este tiempo rectificamos de sal si fuere necesario.