Ingredientes:
- 1.2 Kg de tomates maduros
- 500 g de cebolla blanca
- 1 Pimiento verde de 250 g
- 1 pimiento rojo de 250 g
- 1 Calabacín de 500 g
- 1 Berenjena de 300 g
- 3 dientes de ajo
- 250 ml de aceite de oliva virgen
- Sal
- Pimienta negra
- Comino
Elaboración:
En la preparación de ésta receta nos haremos algunas preguntas, la respuesta a las mismas marcarán el paso del resultado que queremos obtener, no queriendo decir que éstas respuestas sean las correctas, de hecho no las hay como tales, tan sólo hay formas más o menos ortodoxas de preparar un pisto.
En primer lugar cortamos los pimientos en cuadrados de entre 1 y 1.5 cm de lado, para este pisto queremos que nos queden trozos relativamente grandes para sentirlos a la hora de comer. Rehogamos los pimientos con 150 ml de aceite de oliva durante cinco minutos. El recipiente ideal es una olla ancha y baja, ya que en una sartén convencional de las que tenemos en casa no caben las cantidades que vamos a manejar.
Aquí surge la primera pregunta:
P1. ¿En que orden añadiremos las verduras?
R1: Pimiento, Cebolla, Calabacín y Berenjena, Tomate y por último ajo. La habitual forma de preparar el pisto, y en la mayoría de las recetas que se encuentran en la red se presenta de ese modo, es sofreir la cebolla junto con el ajo finamente picado como primer paso. Nosotros preferimos empezar por el pimiento por ser algo más duro que la cebolla y el ajo dejarlo para el final para que conserve su potencia.
En estos cinco minutos de cocción de los pimientos aprovecharemos para cortar la cebolla que añadiremos al pimiento y al aceite, dejaremos cocinar en conjunto durante 20 minutos más.
Procedemos a pelar y cortar en dados de 1 a 1.5 cm de lado la berenjena y hacer lo mismo con el calabacín pero al que le dejaremos la piel. Reservamos.
P2. ¿Que ingredientes lleva un pisto?
R2: La receta de un pisto manchego tradicional lleva ajo, cebolla, pimiento, calabacín y tomate. Nosotros hemos añadido berenjena en ésta receta pero la elección de incorporarlo o no debe quedar al gusto de cada guisandero. Así mismo lleva sal pero se le pueden añadir especias, en nuestro caso nos gusta con pimienta negra recién molida y comino. Al añadir la berenjena nos gusta que sea pelada ya que la textura de la piel en el resultado final no es tan amable como la del calabacín al que sí le dejamos la piel.
Como nos queda tiempo hasta que pasen los 20 minutos de cocción de la cebolla con el pimiento, aprovechamos y rallamos los tomates. Hay quien prefiere escaldarlos en agua hirviendo, pelarlos y procesarlos con el triturador. Creo que es más fácil utilizar un rallador de cocina por el lado de aberturas más grandes. Reservamos.
Cuando la cebolla y el pimiento estén listos añadiremos la berenjena y el calabacín juntos, como la berenjena demandará gran parte del aceite necesitaremos añadir en este momento 100 ml de aceite de oliva virgen adicionales.
Cocinamos el conjunto de cebolla, pimiento, calabacín y berenjena durante 20 minutos más. Removemos de vez en cuando con movimientos circulares y envolventes con cuidado de no hacer puré las verduras. Recordemos que el pisto no puede quedar con una textura de puré, debe tener los trocitos de verdura enteros.
En este tiempo picamos finamente los tres dientes de ajo y reservamos. No perdemos de vista nuestro pisto en ningún momento y una vez transcurrido el tiempo de cocinado de los calabacines y las berenjenas añadiremos el tomate rallado, con 1.2 kg de tomate salen aproximadamente 700 g de tomate triturado. Incorporamos una cucharada de postre de sal al conjunto.
Dejaremos cocinar las verduras con el tomate durante 40 minutos a fuego lento, removeremos con una cuchara de madera periódicamente para verificar que no se nos pega en el fondo, cuidando de hacerlo con movimientos envolventes tal y como se indicó anteriormente. A los 35 minutos de cocción añadimos los tres dientes de ajo que tendremos finamente picados.
P3. ¿Dejamos cocinar con tapa o sin tapa?
R3: Cocinaremos sin tapa, tanto en los pasos previos como a la hora de añadir el tomate, necesitamos que se evapore el agua de las verduras y que la temperatura no se eleve al punto de un cocinado con tapa.
Una vez se hayan cocinado las verduras en el tomate y transcurrido el tiempo arriba indicado añadiremos otra cucharada de postre de sal, comino al gusto y pimienta negra recién molida. Se puede añadir un chorrito de aceite de oliva en crudo, es opcional y nosotros no lo hemos hecho.
Ya tenemos nuestro pisto listo, con las cantidades mencionadas obtuvimos 1.720 Kg de pisto lo que equivale a unas 11-12 raciones. Se puede consumir caliente o frío, mucho mejor al día siguiente de prepararlo. Normalmente como acompañamiento, no obstante hay muchas formas de sacarle partido a esta deliciosa y humilde receta.
Esperamo